Visita a Sudamtex

Historia

LOS INVERSIONISTAS

La textil Sudamtex proviene de una firma Americana llamada United Merchants and Manufacturizing, Co. Dichas fábricas se especializan en la elaboración de una amplia gama de productos a través de la combinación de materias primas naturales y sintéticas. A partir de esas fibras se realiza el ciclo completo que termina en tejidos e hilados. La firma alrededor de los años 30 decide emprender un proceso de expansión.

Según la entrevista realizada al Sr. Roberto Grandich, en el año 1945 ya habiendo elegido Uruguay como lugar de expansión, solamente faltaba concretar el lugar exacto de su ubicación. En este año fue cuando los inversionistas emprendieron la búsqueda, recorriendo nuestro territorio. Ellos al llegar a Colonia deciden recorrer el departamento utilizando un taxi ya que quien manejaba conocía muy bien la ciudad y sus alrededores. El taxista Marcelo Larrosa conocido como “el negro”, fue quien tuvo la oportunidad de realizar dicho trabajo, ya que según los relatos de los inversionistas era una persona en la que se podía depositar confianza. Marcelo Larrosa fue quien les mostró la ciudad de Colonia, recorriendo además Juan Lacaze, Carmelo, Nueva Palmira entre otras. Uno de los factores que determinaron la elección del lugar era la necesidad de ubicar la fábrica en un lugar cercano a la costa para la obtención de agua para el mejor funcionamiento de la misma. A su vez, la cercanía al puerto hizo que el lugar propuesto por Larrosa fuera más conveniente para llevar a cabo este proyecto de construcción. También la cercanía a este lugar hizo que en el futuro los barcos que llegaban a Colonia cargados de fuel-oil pudieran a través de cañerías abastecer dicho material directamente a la fábrica.

EL LEGADO

Sudamtex aportó para el personal y sus familias un servicio de asistencia de salud, la venta de comestibles a través de una proveduría y de telas desde su tienda "Milsaldos". Todos los meses la fábrica editaba su propia revista, "La Lanzadera", en la que ponía especial énfasis en destacar las "cordiales relaciones" que imperaban entre patronos y obreros. Los efectos de esa política laboral se multiplican más allá de los portones de la textil y Colonia fue forjando su destino al influjo de lo que la profesora Reyna Torres define con acierto como "la cultura de la fábrica"

En ese marco, para los empresarios nunca fue un dolor de cabeza la organización sindical de los trabajadores, sencillamente porque nunca permitieron que en Colonia se reflejaran las luchas obreras de los textiles, sobre todo teniendo tan cerca un sólido bastión como la ciudad de Juan Lacaze.

EL DERRUMBE

El 21 de mayo de 2001, Colonia del Sacramento recibió como un balde de agua helada la noticia de que el Directorio de Sudamtex había dispuesto la liquidación de la empresa. Las radios locales comenzaron a verse desbordadas de lllamadas telefónicas de obreros en el seguro de paro o jubilados, que entre llantos, balbuceaban: "¡se acabó, se acabó la fábrica!".

Colonia del Sacramento dejaba atrás su siesta de bonanza; los obreros que habían dado prioridad a un veraneo en el este en vez de ayudar a otros hermanos de clase caídos en desgracia, se atrevían por vez primera a reconocer: "Agachamos la cabeza tanto tiempo... ¿Para qué?" . Una ciudad cuyo tejido social fue sustentado en el individualismo y el autocontrol ante la vigilancia casi policíaca de la empresa, dentro y fuera de la misma, se sacudió de rabia, dolor e impotencia, sin "padres sobreprotectores" que le marquen el camino.

LA VISITA

En julio de 2010 estudiantes de la carrera Técnicos en Prevención en Higiene y Seguridad Industrial visitan la planta abandonada. Recorrimos las distintas áreas de lo que una vez fue Sudamtex.

Dentro de la planta existía un departamento médico con asistencia de enfermería durante las 24 horas y médicos de 9 a 12 horas todos los días, no solo era para el personal sino que también podían atenderse los familiares directos de los mismos, por otro lado este departamento tenia un respaldo en el Hospital Evangélico para aquellos casos que lo requieran. También encontramos lo que fue denominado proveeduría que fue un almacén de artículos generales que tenía como objetivo brindarles los productos a sus obreros en precios baratos, descontándoles su valor de la quincena o mes a pagar.En cuarto lugar encontramos la cantina rodante la cual abastecía a los operarios en todo momento de bebidas frescas y sándwiches a precios económicos. Al igual que la proveeduría, esta cantina mantenía el objetivo de beneficiar al operario. En quinto lugar la compañía le brinda roperos individuales con su correspondiente llave y también les ofrecen duchas de agua fría y caliente para una mejor comodidad. La empresa exigía a los operarios el uso del uniforme por cuestiones de aseo, higiene y seguridad, por lo cual frente a esto, por año la empresa regalaba a sus operarios un uniforme y vendía hasta dos uniformes por trabajador a mitad de precio de costo, y luego vendía a precio de costo cuantos más el operario quiera comprar.

En caso de necesitar consejos de carácter legal de cualquier naturaleza, los operarios podían dirigirse a la oficina de personal donde eran atendidos y en caso de no poder solucionar el problema podían consultar con su asesor legal quien los aconsejaría de forma gratuita. Cuando un operario de Sudamtex contraía matrimonio, recibía de la compañía un presente de bodas en efectivo, que representaba seis días o en ciertos casos por deberse a trabajadores mensuales representaban 15 días de trabajo.

Todas aquellas operarias que se encontraban embarazadas, podían dirigirse al departamento médico a recibir el cuidado y atención médica correspondiente. Por otro lado, como la ley estipula, recibían una licencia paga por maternidad.

La empresa para proteger a la familia y para no generarle problemas, en el caso de enfermedad pasados los tres días, el operario u operaria enfermos percibían medio sueldo hasta el término de cuatro meses, siempre que dicha enfermedad haya sido certificada por el médico de la compañía. La fábrica aportaba a la caja de compensación el 4% de los sueldos y jornales, luego dicha caja hacia efectivo periódicamente el pago de asignaciones familiares a todos aquellos empleados y operarios que se encuentran acogidos en dicho beneficio legal.

LA FÁBRICA VISTA POR DENTRO: LAS ÁREAS DE TRABAJO

La fábrica quedaba distribuida en planta textil que era por donde ingresaba la materia prima y se preparaban los hilados en la sección de hilandería. Después pasaba a la parte de preparación donde se la preparaba para formar el tejido en la sección de tejeduría. Luego la tela se traslada a la parte de acabado, donde ingresa a la sección de tintorería y pre encogido. Culminando su proceso en la parte de empaque, donde la tela es medida y clasificada para salir a la venta.

A su vez, la planta contaba con un departamento de mecánica en donde los técnicos reparaban las máquinas; con un departamento de electricistas y con la usina, que era la encargada de generar energía para abastecer gran parte de la fábrica, a pesar de esto debían comprarle energía a UTE para abastecer completamente la planta, ya que la cantidad de energía necesitada era enorme para hacer funcionar todas las áreas. Por otro lado, se contaba con una serie de depósitos dentro y fuera de la fábrica, donde la tela ya producida era almacenada para luego emprender su traslado al resto del país, a través de una empresa de camiones contratada por la fábrica.

En la sección textil era en donde se requería el mayor número de operarios, el Sr. Néstor Loustaunau estima que había entre 500 y 600 de ellos.En la sección de acabado ubica un número aproximado de 300 operarios y en el departamento de mecánica unos 200 más. En lo que respecta a las oficinas, en Colonia se ubicaban unos 100 operarios y en las oficinas de Montevideo unos 200; encargándose los mismos de la organización y las cobranzas dentro de la planta.

Según el señor Eduardo Neme quien desarrollaba el cargo de elevador de continua expresa lo siguiente: “si bien la empresa tuvo aspectos positivos, tuvo aspectos negativos. Uno de ellos es la alienación que uno tenía al trabajar 8 horas dentro de la misma, más aun recuerdo yo al trabajar de noche que te implica vivir al revés; teniendo para estar con tus hijos los fines de semana; se ganaba bien pero este era uno de los inconveniente que se presentaban al trabajar allí.Otro inconveniente que se presentaba era los problemas de salud que te podía generar; trabajar en las distintas secciones te podía generar problemas a la columna por las vibraciones de las máquinas en el piso, quedar sordo por el ruido, aunque se nos obligaba a usar tapones anti ruido muchas veces era preferible no usarlo porque no escuchabas lo que ocurría alrededor. En muchos casos para comunicarse utilizábamos un lenguaje de señas porque se nos hacía imposible escucharnos.Gente que trabajó en la planta de acabado terminó con problemas al pulmón y de cáncer.

Estos son los aspectos negativos que se dan dentro de la fábrica más allá de la cobertura médica. Lo más importante era que cuando ya te mejorabas un poquito te volvían a tomar lo más pronto para reintegrarte al trabajo. Te daban alguna medicina rápida para mejorarte y hasta hoy en día hay gente que acarrea problemas de salud por la fábrica. Otro aspecto negativo era que si no trabajabas en la fábrica no trabajabas en otro lado, excepto que trabajaras en talleres, de soldador o tuvieras algún oficio. En mi caso con mi puesto, fuera de la fábrica no me sirve para nada”. De otra manera su opinión sobre el cierre de la fábrica es la siguiente “fue bastante malo, negativo. Igual aunque reconozco que ganaba más de lo que gano ahora, nunca me gustó trabajar en la fábrica. Toda mi familia trabajó ahí, padres, tíos, abuelos y entonces conozco todas las idas y venidas de la fábrica; las cosas buenas y las cosas malas.”

REFLEXIÓN PERSONAL SOBRE SUDAMTEX

Al investigar nos dimos cuenta que la fábrica que tenía una filosofía de producción que apuntaba al rendimiento máximo del operario, por otro lado, apuntaba al bienestar del mismo y de su familia. A pesar de las políticas de seguridad y bienestar, pudimos visualizar una de sus debilidades la que podría radicar en la falta de control en la aplicación de aquellas medidas; ya que, de la investigación se desprende que muchos obreros presentaron problemas de disminución auditiva, problemas pulmonares asociados a los tóxicos presentes en el aire y problemas lumbares por la vibración de las máquinas. Pero no debemos olvidar su labor social en la ciudad, alentando a la formación de complejos de vivienda e invirtiendo para la construcción de escuelas, las cuales perduran hasta nuestros días. Desde el punto de vista económico, consideramos que se dio un aumento en los ingresos a los trabajadores, repercutiendo positivamente en el desarrollo de la ciudad.

De este modo concluimos “Sudamtex: Historia y Memoria”; intentamos dar un primer paso en el camino que supone rescatar de la memoria colectiva algunos aspectos de esta industria textil, siendo conscientes que muchos no pudimos incluirlos.

De todos modos, creemos que sí logramos, escuchando la “voz” de algunos de los protagonistas de esta historia, realizar la reconstrucción histórica de algunos aspectos de esta fábrica que forman parte de nuestra historia local. Nuestro primer impulso fue justamente contribuir -aunque fuera modestamente- a que esta historia no quede en el olvido. Y a través de la historia oral tuvimos oportunidad de dejar estas páginas para que “historia” y “memoria” se unieran en un solo propósito: impedir que Sudamtex quede en el olvido….

BIBIOGRAFÍA:

  • Grabación oral en visita a Sudamtex a ex trbajadores de Dancotex
  • Luis Carro, "la República", 27 de mayo de 2001.
  • Material escrito extraído de internet de ex-empleados.

Realización

John Thompson

prevencioncolonia@gmail.com