Preocupa el aumento de casos de leptospirosis y hantavirus en Paysandú

“Percibimos un aumento de los casos y analizamos las variables que intervienen, como por ejemplo el comportamiento de la población de roedores y tal vez hubo un cambio en los equipos asistenciales de buscar estas zoonosis. Estamos ante una problemática real que nos preocupa”, señaló la epidemióloga Nataly Rodríguez.

leptospirosis y hantavirus

La Dirección Departamental de Salud (DDS) a través de la Unidad de Epidemiología percibe un aumento de los casos de leptospirosis y hantavirus en áreas urbanas, en tanto se trata de zoonosis comunes al ámbito rural y ante la posibilidad de inundaciones por un incremento en la cota del río, la situación es más riesgosa.
En la reunión efectuada en la DDS, se decidió la conformación de un grupo específico de trabajo “para abordar estas zoonosis vinculadas a roedores, integrada por la Intendencia, el Ministerio de Salud Pública, la Comisión de Zoonosis y empresas privadas de control de roedores”.
El primer trabajo del equipo será confeccionar “un informe de situación con un detalle de las medidas adoptadas por diversos organismos, fortalezas y debilidades en las tareas para proyectar acciones concretas y una única línea de trabajo que se desplegará a nivel departamental”, resaltó.
Además, resolvieron llevar adelante una campaña de sensibilización en la población. “Controlar los roedores no es una tarea fácil y se han favorecido con los cambios climáticos, entre otros factores ambientales. Los mensajes se enfocarán a las medidas que se deberá adoptar para evitar una exposición a estas enfermedades y aunque no se podrán eliminar en su totalidad, se realizará una amplia difusión desde los medios de comunicación”, dijo Rodríguez.
La referente epidemiológica subrayó que en las campañas se apuntará a desplegar acciones de prevención en los domicilios para evitar un acercamiento de estas especies. “Hablamos por ejemplo de la comida que dejamos al alcance de los roedores y no tomamos precaución con las bolsas de alimentos para perros”, acotó y sostuvo que otra línea clave es la capacitación de los recursos humanos en el control del vector.
Hasta el momento se han confirmado dos casos de hantavirus “y se trata de un enfermedad que no se ubicaba al norte del Río Negro”, además de “cinco casos de leptospirosis diagnosticados a través de dos muestras de laboratorios procesados por diferentes técnicas y cuatro más con una primera muestra positiva”.
Los referentes locales han manifestado su preocupación ante el escenario planteado por las inundaciones y sus consecuencias con la llegada de roedores. “Esto excede lo específicamente sanitario y se relaciona con la higiene ambiental a cargo de los vecinos y autoridades”, sostuvo. Rodríguez reflexionó acerca de la influencia de los basurales endémicos, al tiempo que en la reunión con las autoridades ministeriales, resolvieron priorizar el “trabajo por áreas de riesgo y adoptar medidas específicas”.
Una realidad similar se observa en otros departamentos del Interior, en tanto “estos roedores han cambiado su habitat y puntualmente en los casos de hantavirus, que transmite el ratón de campo, se constata un mayor acercamiento de esta especie a los ámbitos urbanos, influenciado por la humedad y las precipitaciones. Por eso hablamos de un riesgo añadido con las inundaciones”, explicó.
En cuanto a la constatación de leptospirosis, “se requiere una línea de investigación más profunda ante la verificación de los cambios de conducta que incluso sucede con otros vectores como el Aedes Aegypti”. En tal sentido, hizo referencia a la necesidad de “sistematizar la información disponible –más que nada en la Intendencia de Paysandú– en base a planes y visitas a las zonas de riesgo y en viviendas con presencia de roedores para trazar una gráfica de crecimiento”.
Rodríguez recordó la experiencia beneficiosa desarrollada con la Facultad de Ciencias en la investigación de los casos de Hantavirus, y “la colocación de trampas en lugares puntuales, además de su mirada académica”.
Por su parte, el director Departamental de Salud, licenciado Juan Gorosterrazú, señaló la necesidad de proyectar estrategias en común para lograr efectividad y apuntó a la limpieza de los contenedores dispuestos en la ciudad en el marco del nuevo sistema de Gestión de Residuos Sólidos Urbanos (Girsu). Explicó que “los contenedores quedan con restos de residuos orgánicos y eso es alimento para los roedores, en tanto no se cuenta con los dispositivos de limpieza de las volquetas”.
Gorosterrazú sostuvo que la preocupación ministerial radica en las consecuencias, “con la constatación de casos graves” y la necesidad de llegar a la población con el abordaje que apunte a “una correcta disposición final de los residuos domiciliarios, estrategias en el manejo de los tambos y la capacitación de las empresas con la planificación de acciones” que permitan enfocar el trabajo hacia el control de vectores en la ciudad.
La DDS lleva adelante las “Estrategias de Abordaje en el Medio Rural”, con visitas a tambos agrupados. Tras reu niones mantenidas con productores de Chapicuy y Santa Blanca, concurrieron a la Sociedad Fomento de Colonia Guaviyú, “para abordar la problemática de Hantavirus y Leptospirosis, con énfasis en las medidas de prevención”. En este aspecto, Rodríguez destacó “una sensibilización mayor a estas temáticas en las poblaciones urbanas y rurales. En estas instancias apuntamos específicamente a aportar herramientas de cuidado personal y lo positivo es tratar de vincular la sanidad animal con la salud humana”, concluyó.
Montevideo, Uruguay
UNoticias
Fuente El Telégrafo
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