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TECNICO PREVENCIONISTA EN SEGURIDAD E HIGIENE INDUSTRIAL

23/9/13

Más de 168 millones de menores trabajan en el mundo

Supone una baja de un tercio desde 2000, dijo el organismo internacional

El número de menores que trabajan en el mundo ha caído un tercio desde 2000, pasando de 246 millones a 168 millones, según un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) publicado este lunes.

"Vamos en la buena dirección pero los avances son demasiado lentos. Si queremos realmente poner fin a este azote del trabajo infantil en un futuro cercano tenemos que redoblar los esfuerzos a todos los niveles. Existen 168 millones de buenas razones para ello", dijo el director general de la OIT, Guy Ryder.

Brasilia albergará una conferencia mundial sobre el trabajo infantil el mes próximo. La mejora tuvo lugar de 2008 a 2012, ya que la estimación pasó de 215 a 168 millones.

Cerca de la mitad de estos menores trabajan en actividades peligrosas que ponen en riesgo su salud, su seguridad y su desarrollo moral, dice el informe.

Actualmente, hay 85 millones en esta situación, contra 171 millones en 2000.

El mayor número de niños que trabajan lo hacen en la región Asia Pacífico (unos 78 millones) pero África subsahariana (unos 59 millones) es la región donde la proporción de niños con relación a la población es mayor, más del 21%. En Oriente Medio y África del norte trabajan 9,2 millones y 12 millones en América Latina y Caribe.

Según la OIT, el trabajo infantil ha caído un 40% en el caso de las niñas y un 25% en el de los niños.

La agricultura es el sector que más emplea a los menores -98 millones, es decir, 59%-, seguido por los servicios (54 millones) y la industria (12 millones).

13/9/13

Sinae: recomendaciones por el alerta meteorológica

El Sistema Nacional de Emergencias (Sinae) lanzó una serie de recomendaciones a raíz de la advertencia de nivel naranja por precipitaciones copiosas para ocho departamentos publicada por la Dirección Nacional de Meteorología.

El Sistema Nacional de Emergencias recomienda: “Mantenerse informado sobre pronósticos, estado del tiempo y advertencias de las autoridades. Tomar especiales precauciones con las personas más vulnerables (niños, personas adultas mayores, personas discapacitadas, personas enfermas). No dejarlas solas”.

“Mantener a los animales domésticos en lugares protegidos. Evitar la circulación innecesaria de personas y vehículos. En caso de tener que salir a la intemperie, usar ropa adecuada (abrigo y calzado impermeable). En caso de tener que permanecer fuera del hogar por muchas horas (en el trabajo, en el local de estudios, etc.) llevar alguna prenda adicional (medias, calzado, etc.)”.

En caso de tener que salir, el Sinae recomendó “no intentar cruzar por caminos, calzadas o puentes inundados aunque se conozca el lugar (desplazarse en autos, motos o caballos no disminuye el riesgo de ser arrastrado debido a la cantidad y fuerza de las aguas). Procurar transitar por rutas principales y en horas diurnas”.

Además se solicita “conducir con extrema precaución disminuyendo la velocidad, aumentando las distancias con el vehículo delantero, circular con visión panorámica atendiendo a lo que sucede alrededor, evitar maniobras bruscas, no frenar abruptamente para disminuir la posibilidad de deslizamiento”.

En caso de actividad eléctrica “alejarse de espacios abiertos (canchas, estacionamientos, etc.) y de torres, alambrados o cualquier otra estructura metálica, mantenerse lejos de la costa y no bañarse en piscinas, playas, ríos,  etc”.

También el Sinae recomienda “evitar refugiarse bajo los árboles: la madera mojada es conductora de la electricidad, en la medida de lo posible, evitar el uso de teléfonos celulares, en caso de advertir cables de tendido eléctrico caídos, no tocarlos y notificar de inmediato a las autoridades. Procurar desconectar antenas y entradas de TV cable. En caso de vivir en zonas rurales, desenchufar los aparatos electrónicos”.

En caso de que se interrumpa el suministro de energía eléctrica “notificar la situación a la línea de reclamos de UTE al 0800 1930 o enviar un SMS al 1930 con la palabra LUZ y el número de cuenta (figura en amarillo en la parte superior derecha de la factura)”.

Se recuerda que, las 24 horas, está disponible el teléfono 911.

FAO denuncia el desperdicio anual de 1300 millones de toneladas de alimentos

La Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) denunció que 1300 millones de toneladas de alimentos se desperdician anualmente y esto es intolerable en un mundo en el que 870 millones de personas pasan hambre.
Según un informe de la FAO, publicado recientemente, el desperdicio de alimentos, además del gran coste económico, causa “un grave daño a los recursos naturales de los que la humanidad depende para alimentarse”.
En total, explica el documento, “las consecuencias económicas directas del desperdicio de alimentos (sin contar pescado y marisco) alcanzan la cantidad de 750 000 millones de dólares”.
El informe describe el desperdicio de alimentos desde una óptica medioambiental, centrándose de forma específica en sus consecuencias para el clima, el uso del agua y el suelo y la biodiversidad.
Entre sus principales conclusiones destaca que los alimentos que producimos pero luego no comemos consumen un volumen de agua equivalente al caudal anual del Volga y son responsables de añadir 3300 millones de toneladas de gases de efecto invernadero a la atmósfera del planeta.
Por ello, el director general de FAO, el brasileño José Graziano da Silva, insta a todos -agricultores y pescadores, procesadores de alimentos y supermercados, gobiernos locales y nacionales, consumidores particulares- “a hacer cambios en todos los eslabones de la cadena alimentaria humana para evitar en primer lugar que ocurra el desperdicio de alimentos, y reutilizar o reciclar cuando no podamos impedirlo”.
“No podemos permitir que un tercio de todos los alimentos que producimos se pierda o desperdicie debido a prácticas inadecuadas, cuando 870 millones de personas pasan hambre todos los días”, agrega Da Silva.
La FAO también ha publicado un manual con recomendaciones sobre cómo puede reducirse la pérdida y el desperdicio de alimentos y en el que se denuncia “que los consumidores no logran planificar sus compras, compran en exceso, o reaccionan exageradamente a las fechas de caducidad y consumo preferente de los productos”.
Asimismo denuncia que “las normas estéticas y de calidad llevan a los minoristas a rechazar grandes cantidades de alimentos perfectamente comestibles”.
También indica cómo en los países en desarrollo se desperdician muchos alimentos tras la cosecha o en la fase inicial de la cadena de suministro, por “las limitaciones financieras y estructurales en técnicas de recolección y en infraestructura de transporte y almacenamiento, junto a condiciones climáticas que favorecen el deterioro de los alimentos”.
El 54 % de desperdicio de alimentos en el mundo se produce en las etapas iniciales de la producción, manipulación y almacenamiento postcosecha, según el estudio de la FAO.
El 46 % restante ocurre en las etapas de procesamiento, distribución y consumo de los alimentos, agrega.
Los países en desarrollo sufren más pérdidas de alimentos durante la producción agrícola, mientras que el desperdicio a nivel de venta minorista y del consumidor tiende a ser mayor en las regiones de ingresos medios y altos.
En el informe se resalta que el desperdicio de cereales en Asia es un problema importante, con un gran impacto en las emisiones de carbono y el uso del agua y el suelo.
Mientras que, aunque el volumen de desperdicio de carne en el mundo es relativamente bajo, el 80 % del total de despilfarro de la misma tiene lugar en los países de ingresos elevados (responsables de cerca del 67 %) y Latinoamérica,
El desperdicio de fruta y hortalizas contribuye de manera significativa al despilfarro de agua en Asia, Europa y Latinoamérica.
La FAO dice que “un mayor esfuerzo para equilibrar la producción con la demanda significaría no utilizar recursos naturales para producir alimentos que no sean necesarios”.
Y que en el caso de haya excedentes de alimentos que pueda haber una “reutilización dentro de la cadena alimentaria humana, se busquen mercados secundarios o se donen a los miembros vulnerables de la sociedad”.
“Si los alimentos no son aptos para el consumo humano, la siguiente mejor opción es desviarlos para alimentar al ganado, conservando recursos que de otra forma serían utilizados para producir pienso comercial”, señala.
Cuando no es posible la reutilización, aconseja la FAO, “debe intentarse el reciclaje y la recuperación: el reciclaje de subproductos, la digestión anaeróbica, el compostaje y la incineración con recuperación de energía permiten recuperar energía y nutrientes de los residuos de alimentos, lo que representa una ventaja significativa respecto a tirarlos en los vertederos”.
Los alimentos no consumidos que terminan pudriéndose en los vertederos son un gran productor de metano, gas de efecto invernadero especialmente perjudicial, advierte.
septiembre 11/2013 (EFE)

4/9/13

Casco de motos: si no se usa la probabilidad de morir se multiplica por cuatro

MONTEVIDEO (Uypress) - La UNASEV y las empresas petroleras ANCAP, ESSO y PETROBRAS presentaron la campaña 'Casco, causa común'.

'El uso del casco no es algo opcional, no es un elemento decorativo, es un elemento esencial para proteger la vida', sostuvo el prosecretario de la República Diego Cánepa.
Cánepa, recordó que la obligatoriedad del casco ha generado muchas discusiones en el país. Al respecto dijo que es habitual escuchar, particularmente a los jóvenes: "por qué si voy a la esquina me tengo que poner el casco; en el interior no tengo problema; el casco no me deja sentir el viento en la cara".
400 muertos por año
Cánepa señaló que estas afirmaciones son un "profundo error". Puntualizó que si bien bajó el número de muertes por siniestros de tránsito todavía hay más de 400 muertos al año por esta causa. "En Uruguay es muchísimo y más si toma en cuenta que una enorme cantidad de los muertos en siniestros son menores de 35 años". Recordó asimismo que la principal causa de muerte entre los jóvenes son los siniestros de tránsito.
Por su parte, el presidente de la UNASEV, Gerardo Barrios, sostuvo que la campaña publicitaria "Casco, causa común" tiene como objetivo disminuir la cantidad de motociclistas que fallecen en siniestros de tránsito. Afirmó que hay una "relación lineal entre los que fallecen y no utilizan casco, tanto así que de los fallecidos motociclistas la mitad iban sin casco". Aseguró que si no se protege la cabeza la probabilidad de morir se multiplica por cuatro.
Barrios informó que la campaña es apoyada por las tres empresas de combustibles que operan en el mercado uruguayo: ANCAP, ESSO Y PETROBRAS.
En el evento que se realizó el martes 3 en la Sala de Prensa de la Torre Ejecutiva también estuvieron presentes el director de ANCAP, Juan Gómez,  Jorge Castro en representación de ESSO, y Juan Carlos Alberto Da Costa en representación de  PETROBRAS.


El mundo se encuentra en la cuarta revolución industrial y Uruguay hizo "poco o nada para adaptarse"

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