INFORME DEL BPS Empresarios alertas por incremento de las licencias por enfermedad

MONTEVIDEO, 20 (UYPRESS) – La representante del sector en el organismo reveló que en noviembre de 2011 se liquidaron 28.031 subsidios por enfermedad. Consideró que existe un abuso por parte del empleado desde que no es necesaria la certificación médica del BPS.

Un estudio realizado por la directora del sector empresarial en el Banco de Previsión Social (BPS), Elvira Domínguez, al que accedió El País, concluyó que en noviembre de 2011 se liquidaron 28.031 subsidios por enfermedad.

En los hechos el dato implica “un 178% más de lo que sería razonable considerando el aumento de los cotizantes”, informó la representante al matutino.

Varios factores pudieron haber influido en este fenómeno. A mediados de 2010 se eliminó la figura del médico certificador del BPS, y alcanza con que el médico tratante del afectado informe el diagnóstico directamente al organismo y disponga los días de licencia que necesita para su recuperación.

Además, se elevaron los topes de los subsidios por enfermedad hasta llegar en 2015 al máximo de 8 Bases de Prestaciones Contributivas (BPC, equivalente a $ 2.417 en la actualidad).

La publicación da cuenta que el último relevamiento comienza en el año 1998, cuando el BPS tenía 586.940 cotizantes dependientes de la actividad privada y se liquidaron 10.091 licencias por enfermedad.

Domínguez manifestó que en noviembre de 2011, con 1.014.669 cotizantes, se deberían haber autorizado unas 15.000 licencias por enfermedad.

La directora consideró que existe “un eventual abuso de certificaciones” ya que las estadísticas no reflejan “un deterioro en ninguna de las patologías claves de salud de la población como para justificar el aumento”. Anunció que, en coordinación con el resto del sector empresarial, se evalúan acciones como promover que el organismo previsional vuelva a ser el encargado del sistema de certificaciones médicas.

En noviembre de 2008 hubo 16.000 liquidaciones por personas certificadas, lo que significó una erogación para el BPS de $ 50 millones. En el mismo mes, pero de 2011, se registraron 31.188 certificaciones a un costo de $ 110 millones. La jerarca advirtió que más allá de los costos para el BPS, el alto número de certificaciones médicas también tiene un impacto en la productividad de las empresas.

Domínguez insistió en que existe un abuso en las certificaciones ya que el organismo no tiene más el control del mismo. “Nosotros desplazamos esa obligación de controlar y de determinar la enfermedad al sistema privado, a los efectores de salud externos. Ese hecho de desplazar la certificación es lo que seguramente explica este aumento en el número de certificaciones”, declaró.

La directora habló de la “certificación por complacencia”. “Es cuando el médico tratante no tiene nada que perder y nosotros no tenemos ninguna autoridad sobre ese médico para aplicarle alguna sanción al detectar que certificó cuando no debía hacerlo”, explicó.

Las patologías más frecuentes por las que se expiden certificaciones médicas son, en las mujeres, problemas osteoarticulares, trastornos mentales y tumores (además de embarazo, parto y puerperio).

En los hombres los problemas más frecuentes por los que se certifican son traumatismos y enfermedades del aparato circulatorio.

p.t.

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias
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