Gobierno busca atraer mano de obra extranjera muy calificada

El Ministerio de Trabajo convocará al PIT-CNT y a las cámaras empresariales para discutirlo

La sonrisa que esbozan los gobernantes al repasar las cifras de crecimiento de la actividad económica desaparece rápidamente cuando recuerdan que la carencia de mano de obra calificada limitará los niveles de actividad en caso de que no haya acciones concretas y efectivas.

Para peor, los datos del censo trajeron una confirmación que no deja de ser una mala noticia para el gobierno: hay un estancamiento en el crecimiento de la población.
Ante ese panorama complejo, el Ministerio de Trabajo puso la mira en el exterior para intentar solucionar el problema e impulsará la aplicación de políticas para favorecer la inmigración de aquellos técnicos y expertos que son cada vez más codiciados en el mercado de trabajo local. La crisis económica en Europa, puede ser un motivo para que mano de obra calificada de europeos quieran buscar nuevos rumbos en América.
La intención es que todas las facilidades para los extranjeros tengan un criterio muy selectivo y se limiten exclusivamente para aquellos sectores con demanda laboral insatisfecha. “Consiste en orientar y priorizar determinado perfil de inmigrante asociado a la demanda”, dijo a El Observador el ministro de Trabajo, Eduardo Brenta.

A la hora de decidir, el gobierno tomará como insumo la investigación financiada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que incluyó encuestas a 1.300 empresas y que dará un panorama de las necesidades del mercado. Trabajo está elaborando un documento sobre la situación y las posibles salidas y aspira a iniciar una discusión con las cámaras empresariales y con el PIT-CNT en busca de alcanzar acuerdos de todas las partes.

“Estamos pensando en tener cierto grado de selectividad para hacerle fácil la llegada a aquellos trabajadores de más calificación, fundamentalmente de aquellos con perfil técnico. Pero estos aspectos no pueden ser decisiones unilaterales del gobierno sino que deben ser consultadas y consensuadas”, sostuvo Brenta. Como ejemplo, mencionó que hay que hacerle entender a los empresarios que no puede ser un mecanismo genérico sino limitado a los sectores con mucha demanda. Al mismo tiempo, el ministro adelantó que conversará con los sindicatos para explicar que, de concretarse, no afectará a los trabajadores. “No es una competencia. Los que vengan lo harán con los mismos derechos, la misma cobertura de seguridad social y los mismos salarios que los trabajadores uruguayos. No le van a sacar el trabajo a nadie porque van a ocupar un lugar que hoy nadie ocupa”, dijo.

La crisis económica que afecta a Europa hizo que habitantes del viejo continente salgan a buscar alternativas y América Latina está entre los destinos seductores. Por ejemplo, la inmigración de españoles a Brasil creció 70%, según informó Brenta. Con las mismas necesidades de mano de obra que el gigante norteño, Uruguay buscará posicionarse como un destino atractivo para esos profesionales.

Dadas las necesidades actuales, el gobierno está pensando en captar ingenieros, arquitectos, técnicos forestales, obreros calificados de la construcción, capataces e investigadores. Aunque en cantidades limitadas, este proceso ya está en marcha a través de empresas españolas que instaladas en Uruguay han traído a algunos de sus técnicos al país. La intención oficial es que ese fenómeno se masifique.

¿Cómo llegarles?
Para alcanzar directamente a esos profesionales, el gobierno piensa utilizar las redes sociales. De ese modo, la expectativa es lograr delimitar exactamente el perfil que se busca y hacerles llegar la información de que Uruguay puede ser un destino que les interese para trabajar. Pero hay otras herramientas a las que echar mano. Brenta dijo que ya comenzó a funcionar una oficina para ayudar al retorno de los uruguayos por el mundo y adelantó que eventualmente eso puede ser utilizado para rastrear extranjeros. El otro aspecto crucial es facilitar los procesos inmigratorios para vivir en Uruguay, algo “relativamente complejo” en la actualidad, según Brenta.

Una medida con el aval de expertos
Experiencias. La aplicación de políticas migratorias selectivas en aquellos países con demanda insatisfecha de mano de obra cuenta con el visto bueno de la Organización Internacional para Migraciones (OIM), una oficina especializada en el tema a nivel mundial con sede en Ginebra y 127 países miembros.

En diálogo con El Observador, Juan Artola, un uruguayo que es el representante regional del instituto para el Cono Sur, sostuvo que es bueno aplicar este tipo de medidas, siempre y cuando estén dadas las condiciones para ello.

El jerarca internacional remarcó que, a su juicio en la actualidad, Uruguay cumple con las características para sacar provecho de una política migratoria de ese tipo. “Uruguay, como Chile, como Brasil, puede beneficiarse de algún tipo de inmigración cuyas características hay que discutir”, dijo. “Es un tema que realmente tiene que estar en la agenda de políticas públicas”, agregó.

Artola insistió en que es muy necesario medir las consecuencias que una decisión de ese tipo tendrá para la actividad económica.
A modo de ejemplo, mencionó que un exceso de inmigración genera una baja del promedio salarial de los trabajadores y apuntó que es necesario ser cuidadoso para que eso no suceda.

En este sentido, el ministro de Trabajo, Eduardo Brenta, explicó que habrá mediciones objetivas para facilitar la llegada de extranjeros solo en los sectores con mucha demanda y evitar que los empresarios puedan recurrir a ciudadanos de otros países pagando un sueldo menor. Brasil ya movió sus fichas para aplicar una inmigración selectiva y cubrir sus necesidades de mano de obra.

El gobierno de Dilma Rousseff prepara una ley para facilitar la concesión de habilitaciones de personal altamente calificado.

Artola mencionó que otro país que ha facilitado la inmigración es Canadá.
En ese país 25% de la población es inmigrante porque la fuerza de trabajo local es insuficiente. El jerarca de la OIM dijo que es un caso “exitoso”.
OBSERVADOR

También falta personal en el campo

El presidente José Mujica ya ha hablado de la necesidad de que trabajadores de otros países lleguen a Uruguay. Lo ha hecho específicamente para el campo, un rubro que le preocupa particularmente debido a las constantes emigraciones a los centros urbanos. Concretamente, el presidente aspira a que lleguen peruanos, bolivianos, paraguayos y ciudadanos de otros países de la región a trabajar en el campo uruguayo. El ministro de Trabajo, Eduardo Brenta, dijo a El Observador que comparte la inquietud del mandatario debido a que hay un problema de mano de obra en el ámbito rural. “Hay que ver si logramos con la diferencia salarial que se genera entre esos países y Uruguay si atraemos a esa clase de población”, sostuvo.

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