DE LA OTRA ORILLA: SOBRE ERGONOMÍA Y DISEÑO

En la Argentina, el trabajador a veces se encuentra con herramientas importadas, diseñadas para sujetos con otras proporciones.

Por David Cohen (Ingeniero) y Hernán Fretto (Diseñador industrial).

Han quedando atrás los años en se creía que el hombre debía adaptarse a la máquina o puesto de trabajo, muchas veces causantes de molestias o lesiones, ya sea por su configuración, requerimientos psicofísicos o factores de su entorno. Ya poseemos los conocimientos técnicos necesarios para poner la técnica al servicio del hombre. Es ahora el entorno el que debe adaptarse al individuo, facilitando la realización del trabajo y potenciando sus capacidades. Dichos conocimientos técnicos son analizados, organizados y utilizados por la ergonomía. El psicólogo inglés Hywel Murruel la definió como "el estudio científico de las relaciones del hombre y su medio de trabajo".

Si bien no existe una definición oficial de la ergonomía como disciplina o tecnología, podríamos describirla como un cuerpo de conocimientos referentes a las habilidades humanas, las limitaciones y características que son relevantes para el diseño. El diseño ergonómico es la aplicación de estos conocimientos en el diseño de herramientas, máquinas, sistemas, tareas, trabajos y ambientes seguros, confortables y de uso humano efectivo.

La ergonomía tiene dos grandes ramas: una se refiere a la ergonomía industrial, la biomecánica ocupacional, que se concentra en los aspectos físicos del trabajo y capacidades humanas tales como fuerza, postura y repeticiones. La otra, algunas veces referida como "factores humanos", está orientada a los aspectos psicológicos del trabajo como la carga mental y la toma de decisiones.

La ergonomía como campo de conocimiento que interviene en la industria y la producción es relativamente nueva en la Argentina. En países como el nuestro, no autosuficientes en la producción de maquinaria, el trabajador debe enfrentarse a instrumentos importados cuyas dimensiones no coinciden con sus características, que fueron diseñados para sujetos con otras proporciones. Sin embargo, en Latinoamércia la ergonomía como disciplina cobra día a día mayor interés, mediante su difusión en encuentros y cursos; y empieza a tener demanda y resultados en su aplicación en la industria.

Si un objeto o producto es diseñado para ser usado por el hombre, se presume entonces que será utilizado para el desempeño de alguna función, tarea o actividad. En ergonomía, dicha tarea se define como trabajo e involucra el uso de herramientas. La ergonomía se preocupa de las características del diseño de estas herramientas, y por ende, busca crear o adaptar productos y elementos de uso cotidiano o específico a las características de las personas que los van a usar.

El diseño ergonómico de productos trata de buscar que estos sean eficientes, seguros, confortables; que contribuyan a mejorar la productividad sin generar daños en el humano, que formalmente o gráficamente indiquen su modo de uso, etcétera. Para lograr estos objetivos, la ergonomía utiliza diferentes técnicas en las fases de planificación, diseño y evaluación. Algunas de esas técnicas son estudios de mercado, análisis funcionales, biomecánicos, antropométricos, psicológicos y fisiológicos. Al diseñar un producto, los diseñadores diseñan también la actividad del usuario: esto no ocurre independientemente del diseño de las características de un producto.
Muchas veces los modelos de los diseñadores no son los mismos que los modelos de los usuarios (modelos mentales, modelos de uso, modelos de referencia), y puede ocurrir que el diseñador no alcance a comprender durante la proyección de un producto el modelo humano de la actividad (operatividad del producto).

La evaluación del producto respecto de la satisfacción del usuario es uno de los temas ergonómicos actualmente más difundidos y desarrollados, aunque sin embargo no encuentra localmente aún aplicación real en el proceso del diseño de productos. Diversos especialistas sostienen que las evaluaciones ergonómicas deberían estar presentes durante todo el proceso de desarrollo de un producto, desde las etapas de diseño hasta las etapas de fabricación, de modo tal que si se requiere modificaciones del diseño durante alguna etapa de fabricación, esta podría realizarse sin perjudicar finalmente al usuario.

Henry Dreyfuss, padre del diseño centrado en el usuario, asegura que "el objeto que hemos trabajado va a ser montado, sentado, mirado, hablado, activado, operado, o en cualquier otra forma, usado por la gente. Cuando el punto de contacto entre el producto y la gente se convierte en un punto de fricción, el diseñador industrial ha fallado. Por la otra parte, si la gente se siente segura, más eficiente, más confortable o simplemente más feliz por el contacto con el producto, el diseñador ha tenido éxito." Haciéndonos eco de estos conceptos, desde el Consejo Profesional de Ingeniería Industrial (CPII) tenemos la firma convicción de desarrollar una visión analítica sobre la importancia de los aspectos ergonómicos en el diseño de puestos de trabajos y herramientas. «



David Cohen es presidente de la Comisión de Higiene, Seguridad y Medio Ambiente del Consejo Profesional de Ingeniería Industrial (CPII).

Hernán Fretto es docente Ergonomía en la carrera de Diseño Industrial en la FADU-UBA.

CLARÍN-28 de mayo de 2010
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